¿Cuál es la diferencia entre preocupación y temor?


Respuesta 1:

Si bien James Clement van Pelt es correcto y perspicaz, es importante ver esto como un problema de lenguaje general. Preocupación y temor son sinónimos, dos palabras que significan lo mismo, o algo muy similar. Los sinónimos son lo suficientemente similares como para que haya cierta superposición en el significado y el uso. Cuando hablamos del significado oficial de la palabra (en la medida en que exista), lo llamamos denotación, y cuando hablamos de uso y significado implícito, lo llamamos connotación.

Dado que preocuparse es el término más genérico, la denotación de temor agrega la calidad específica de que es algo en el futuro. Normalmente no dirías "Temo mi infancia", como eso fue en el pasado. También hay una denotación de severidad. En términos de connotación, el temor a menudo se usa para indicar una hipérbole, por lo que el énfasis está en la gravedad. Como ejemplos, compare "Estoy preocupado por este examen" con "Temo este examen"; este último es mucho más extremo, aunque a menudo hay una sensación de drama que puede aumentarse con la entonación, si se habla.

Al intentar comparar dos sinónimos, puede buscar guías de uso, que a menudo se encuentran en diccionarios y tesauros, pero también puede pensar, "¿dónde he escuchado estas palabras?"


Respuesta 2:

La preocupación es la categoría general. Las tres subcategorías son temporales y se refieren a cuándo puede ocurrir el foco de preocupación:

Lamento por eventos pasados ​​(especialmente fallas y pecados)

Ansiedad por eventos presentes o inminentes que probablemente sean negativos para el que se preocupa o para alguien que le preocupa

Temor por eventos futuros imaginados o anticipados, experimentados como inminentes, aunque no necesariamente inminentes.

Encontré estas distinciones en los dichos de Meher Baba, quien acuñó el imperativo "No te preocupes, sé feliz". A cualquiera que se burle, le digo, simplemente pruébalo.


Respuesta 3:

Más que una rayita.

En serio, la preocupación es una preocupación que puede variar de leve a grave. Por ejemplo, después de observar el pronóstico del tiempo, un jardinero podría preocuparse de que las semillas plantadas se eliminen en el diluvio o en la estación seca y las semillas no germinen por completo. O bien, uno podría preocuparse por un problema importante, como que un ser querido no reciba la atención adecuada en un centro médico. Hará que estén más atentos y que estén preparados para abogar por su ser querido. Todos estos ejemplos son preocupaciones que pueden hacer que otros se preocupen por anticiparse.

Sin embargo, un granjero teme el locus destruyendo toda su cosecha. O bien, la familia de un ser querido gravemente enfermo o fallecido, que tiene medios financieros limitados, teme recibir por correo las facturas médicas que se deben, más allá de lo que cubriría el seguro. Estas causas son mucho más que preocuparse. Uno los teme por las graves consecuencias.